Universo 03
Nobody Moves My Hands
A veces creemos que somos libres porque caminamos solos. Hasta que descubrimos que los hilos también pueden estar dentro de nosotros.
En la Fábrica Onírica, el cuerpo dejó de obedecer a las leyes de la naturaleza. Cabezas imposibles, extremidades frágiles y rostros convertidos en mecanismos revelan un mundo donde cada deformación física es el reflejo de algo que sucede en el interior.
Aquí, los seres no nacen: son fabricados. Hilos, engranajes, televisores, espejos y geometrías perfectas los convierten en piezas de una maquinaria que observa, controla y transforma. Poco a poco, la frontera entre persona y objeto desaparece, hasta que ya nadie recuerda quién decidió el primer movimiento.
Pero algunos empiezan a mirar hacia arriba. Descubren los hilos, siguen su recorrido y comprenden que no todos vienen de fuera. Porque escapar de la máquina no significa romper las cuerdas, sino descubrir quién las mueve. Y quizá, por primera vez, alguien pueda decir: nadie mueve mis manos.
¿Imaginas tu propio universo?
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